CONDUMEX EN MUSEO SOUMAYA


(IV y última parte)

MÓNICA LÓPEZ VELARDE ESTRADA

 

América, mujer desnuda y de color oscuro,
 mezclado de amarillo, con la fisonomía tradicional
 de la mujer tupinamba, se viste con plumas
 y carga un arco y una flecha;
su animal característico es el caimán
.

 CESARE RIPA,  Iconología, 1603


Un ejemplar del famoso Libro de las Maravillas de Marco Polo, con notas de Cristóbal Colón, se conserva en la Biblioteca Capitular Colombina de Sevilla. Fue la lectura favorita del descubridor de América. Literatura geográfica caracterizada por ser una mezcla de mitos antiguos, comentarios de segunda mano, y mucha fantasía; libros de viajes como éste alimentaron durante el siglo XVI el imaginario europeo que enfrentó la asombrosa noticia de la existencia de un mundo nuevo.

Había, dice Jean-Paul Duviols, la expectación ante el encuentro de una humanidad diferente o monstruosa, parecida a la que se hallaba descrita en las obras de San Agustín o en la Historia Natural de Plinio. Surgieron entonces, en el horizonte allende el mar, sirenas, seres humanos con cabeza de perro; cíclopes, criaturas decapitadas que llevaban  los ojos en los pechos y la boca en el estómago. Amazonas y gigantes. La búsqueda de El Dorado, de la Fuente de la eterna juventud, de la utopía en fin, motivos y leyendas que edificaron aquellas imágenes que viajaran con fuerza de regreso al Viejo Mundo. Visiones que alimentaron los juicios extravagantes sobre la flamante humanidad.

A Alonso de Molina que llegó a terras novas siendo un niño lo maravillaron realidades cotidianas: el sobresaliente rasgo simbólico de los indígenas, de costumbres bien enraizadas, de cosmogonías inéditas. A la comprensión y la traducción de la lengua de este lado, el franciscano dedicó gran parte de su vida. Aquí comienza un vocabulario en la lengua castellana y mexicana es el ejemplo más notable.

Podemos encontrar en el primer diccionario castellano-náhuatl, con la letra C:

Cometer pecado. nitla, tlacoa.nitla, pilchiua, donde tlacoa significa en náhuatl dañar o deteriorar una cosa. Sin embargo, para las alusiones que en un sentido figurado es enterarse sexualmente de una mujer o un hombre: Conocer muger. Ytech naci; y Conocer varon. Notechaci, no encontramos su equivalencia en mexicano. Lo mismo para Cornudo; tlataxintli; que hace referencia a un animal,  ignorado en América. Lo mismo ocurre con la palabra Continencia  Nepializtli. Chipauacanemi.

Maridajes sorprendentes como el que se da con el concepto de Confesion. neyolmelaualiztli. Neyolcuitiliztlique, que en el idioma de los mexicanos significaba acción de enderezar los corazones de la gente y se empleaba, antes de la llegada de los españoles, para designar un rito de purificación con un sacerdote de culto de la diosa Tlazoltéotl. Neyol tiene que ver con arrepentimiento. Melaualiztli significa para los mexicanos vida llena de rectitud, y cuitiliztlique, entre otras acepciones, retener a alguien que está a punto de caer.

En el siglo XVI, uno de los asuntos esenciales en  la mirada del europeo ante el habitante del Nuevo Mundo fue sin duda la desnudez.  Motivo exótico ante su vista, evocaba la proximidad del Paraíso terrenal; de alguna manera objeto mítico de los descubridores. De Pietro Martire y Jean de Léry a Lafitau, dos viajeros y eruditos, se esforzaron por ilustrar la bondad, la pureza y la felicidad de los salvajes en su libro Decades de Orbe novo (1511- 1530). Pietro Martire describía la  imagen primera del buen salvaje, aderezada con  elementos idílicos de un mundo indígena sin leyes, sin reyes, sin religión aparente, sin vicios, exentos de codicia y rencor, viviendo acorde con la naturaleza y según los preceptos bíblicos.

En la obra de fray Alonso encontramos varias acepciones que tienen que ver con la palabra desnudez: desnudar a otro; desnudado asi, desnudez tal, desnudador o despojador, desnudarse, desnudar a otro ropa cerrada, desnudarse ropa cerrada, desnudar a otra al redropelo, desnudarse las espaldas, desnudarse o descubrirse los pechos. La más emblemática para el tema es, sin duda, la que designa: Desnudar o descubrir sus verguencas.Nino, mamaxauia, donde el vocablo mexicano designa solamente: Descubrir las desnudeces o mostrar sus desnudeces.

Molina realizó un trabajo titánico para poder conciliar dos realidades con categorías religiosas y sociales diferentes. Él mismo lo declararía en el prólogo donde apunta que ha tenido que incluir frases enteras pues son muy necesarias de saber y dificultosas de componer. Se dará así a la tarea de buscar equivalencias. Para muestra, un botón:

Apechugar con otro, teuic n, eua.nite, cuitiuetzi. En el Diccionario de la Real Academia española encontramos que Apechugar es “empujar o apretar con el pecho, acometer. En sentido figurado cargar con una obligación o circunstancia ingrata y no deseada”. Alonso elabora este frondoso árbol de significados:

Teuic. Acción de ponerse de parte de alguien
Cuitiuetzi. Volcarse, caerse; asustarse, horrorizarse por un ruido, retener a alguien que está a punto de caer.

En 1493, un año después del descubrimiento de América, Anton Koberger publica la Crónica de Nuremberg (Liber Chronicarum), primera obra impresa, primera también  enciclopedia del mundo. Parteaguas en la difusión a gran escala de iconografías y clichés para Occidente. Así también el encuentro de dos mundos, como nombrará Miguel León-Portilla al gran acontecimiento que ocurrió de este lado en 1492, producirá inéditos idiomáticos que dieron realidad a nuevas formas visuales que conocerá el planeta.

Una era comenzaba: los indígenas serán los últimos representantes de la Edad de Oro, es decir, lo que se entendía comola perfección del comienzo de las cosas y que tanto obsesionara a los filósofos desde la Antigüedad. Para los utopistas del Renacimiento, este estadio de la humanidad se habría perdido por culpa de la “civilización” rampante de finales del siglo XV. Entonces las novedades americanas abrieron paso –ahora sí con pies de gigante– a las nociones de diferencia y alteridad.

DICCIONARIOS
De Arenas. Vocabulario manual de las lenguas castellana y mexicana.
Edición facsimilar de la publicada por Henrico Martínez en la Ciudad de México, 1611. Universidad Nacional Autónoma de México, México, 1982.

De Wolf, Paul P. Diccionario español-náhuatl.
Universidad Nacional Autónoma de México, México, 2003.

Siméon, Rémi. Diccionario de la lengua náhuatl o mexicana.
Siglo XXI Editores, México, 2006.

Linares, Ezequiel. Método autodidáctico español-nahuatl nahuatl-español.
Universidad Nacional Autónoma de México, 1961.

Fray Alonso de Molina (c. 1514-1585)
| Aquí comienza un vocabulario en la lengua castellana y mexicana
| México, 1555 | Casa de Juan Pablos | Impreso | 21 15.5 cm

Juan Correa |Las cuatro partes del mundo (detalle)
| Fines del siglo XVII – principios del XVIII| Biombo de diez hojas
| Óleo sobre lienzo | Cada hoja 199 X 55.7 X 2.5 cm; base 4.5 cm de altura

La paleografía es autoría de quienes escribieron este texto; es literal y respeta la ortografía del documento primario. Las abreviaturas se han desatado y para su identificación están subrayadas.


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