En nuestra entrega anterior Concha narró cómo su abuela alentó la puesta en escena de la zarzuela El tío Canillas en la sala de su casa:
El tio Canillas1 era un viejo gitano de malas costumbres, que pasaba la vida en el puerto esperandola llegada de los estrangeros para sacarles dinero; tenia una ahijada Caetana, hija de un herrero, y pro/metida esposa de Pepillo, un chico que trabajaba en la herreria de su padre, el tio Joaquin, Cayó en manos de Canillas un Ingles,al cual para sacarle dinero, le pondera la be/lleza y gracia de su ahijada Caetana, el Ingles la conoce y se enamorade ella; Pepillo lo sabe y se apoderan de él los zelos; quiere rom/ per con Caetana; pero las lágrimas, la deses/perasion de esta y sus protestas lo conmueben y entonces únido á sus compañeros de herreria se propone vengarse de Canillas y del Ingles. Caetana de acuerdo con Pepillo, le da al Ingles una cita en la herreria; llega allí con Canillas, y Caetana los recibe con muestras de agrado. El Ingles hace una ardiente declaracion á Caetana […]. En esto sale el tio Joaquin Padre de Caetana, y pide cuentas á Canillas de la conducta que tiene con su ahijada; se ha/cen de palabras y en el calor de la disputa, sacan los cuchillos, Caetana los quiere separar en esto salen los herreros con Pepillo, se apoderan de Canillas y del Ingles y los meten á la fragua,2 de donde salen todos sucios y con las caras y manos tisnadas. La piesa conclu/ye con el matrimonio de Pepillo y Caetana […]. Cuandose supo que se daba en casa de mi abuela esa divercion, llovieron las pedidas para asistir á ellas […]. Mi ingles Perry, haciendo honor á su sexo, a/penas comprendió que no me ocupaba de él, se comensó á ablandar y metido en su coche, se ponia de plantar enfrente de la casa de mi abuela para oirme cantar; pero yo lo ignoraba.. El dia que se iba á poner en ejecucion la Zarzuela, y al momento de salir de mi casa ya en traje de Caetana, al bajar la escalera ¿que veo? á mi Ingles, á Perry en carne y hueso!!! me quedé fria. ¿Que quiere usted? Le dije “No Con/cha me contestó usted no ba á cantar esta noche”“Vaya usted á paseo, le conteste ¿con que derecho viene usted á hablar así? dejeme tranquila […]y dandole un fuerte empujon, pasé delante de él, bajé la escalera corriendo y en vuelo me meti al coche que me esperaba.

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[…]Cuando me vieron llegar vestida de Caetana fue un aplauso general, y llovieron las bromas y las galanterias […]. Cuando yo me presente en la exena oi en la primera fila de los espectadores una vos que me decia ¡que Concha! ¡que muchacha! dirijo mi vis/ta asi adonde salia la vos, y me encuentro cara á cara con mi apasionado Doctor, que sin esperanza me pretendia desde hacia tan/to tiempo; poco me faltó para reirme. […] Al final de la piesa nos llenaron de aplausos y de flores. La mayor parte del auditorio la componian amigos y familiares que amablemente disculparon todas las faltas que de seguro hisimos aquel corto numeroso de aficionados, pero por aquello de que á caballo dado no se le ve colmillo, la mayor parte del público debió salir satisfecho. Al dia siguiente no me llegaba la camisa al cuerpo pensando en mi Ingles, que no era el del tio Canillas, “pero á quien sin que/rer habia yo metido su corazon en la fragua. Sus injustos zelos, su sostenido enojo, y por otra parte, la de que habia yo gozado con haberme emancipado de él, me hacian repugnante una reconciliacion ¡Ay! Señores del sexo fuerte ¿porque enferman ustedes los corazones y labran en ellos su propia ruina?
A pesar de su determinación doña Concha sucumbió ante Perry, en sus propias palabras: pensando en que el romper definitivamente y no casarme con él, seria motivo de grande critica so/bre mi persona, axedí á sus instancias imponiendole mis condiciones […]. A todo axedió y aquel tirano que tan sin razon me ha/bia atormentado tanto se convirtió en un corderillo…
1La zarzuela El tío Canillas del español Soriano Fuertes (1817-1880) se desarrolla en Andalucía y se estrenó en Madrid en 1849.
2Fragua: Fogón donde se caldean los metales para forjarlos. Depósito de la escoria que resulta del carbón y hierro.
Memorias manuscritas de Concepción Lombardo de Miramón, “Capítulo III °: Mi juventud, quienes fueron mis verdaderos maestros. Tenancingo, Querétaro, vuelta á México”, Fondo DCCCII-2, t. 1, 1859-1917. Colección del Centro de Estudios de Historia de México CARSO.
La paleografía es autoría de quien escribió este artículo; es literal y respeta la ortografía del documento primario. Las abreviaturas se han desatado y para indicarlas se han subrayado. Las diagonales indican cambio de renglón.
Julio Blancas y Manuel Amorós Planells | Boceto para telón de fondo de las representaciones del ventrílocuo Francisco Sanz| Primer tercio del siglo XX| Gouache y acuarela sobre papel montado en cartón | 14.7 x 24.1 cm
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