El que vivió de exilio en exilio murió en su país, Uruguay; pleno, en el Montevideo que lo ama. Había nacido en Paso de los Toros en 1920, una pequeña y desconocida región del planeta y ahora lo acompañan rumbo al pedazo de tierra final sus compatriotas todos y el mundo literario universal que lo venera. Carga el ataúd Eduardo Galeano, con sus Venas abiertas, robustas, pletóricas por la emoción de sostener en el camino último, al escritor nacional más sentido del siglo que pasó y de éste que empieza.
NO TE SALVES
Benedetti no se salvó. Hombre que, nunca se pensó sin sangre y sin tiempo, tras el golpe de estado de 1973 que impone una dictadura militar en su país, renuncia a su puesto en la universidad. Se exilia en Argentina, Cuba, Perú y España. Su destierro dura diez años. |
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Poeta, novelista, cuentista, sobre todo intelectual vinculado estrechamente con su mundo cultural y social, hizo de su vida una escritura de coherencia, denuncia y solidaridad. Parcial de hueso colorado, sus obras son emblemas éticos y estéticos. Es autor de momentos señeros en la poesía de nuestro tiempo. Están ahí: Cotidianas, Poemas de otros; Próximo prójimo; Letras de emergencia, Inventario; Defensa propia y Testigo de uno mismo. Autor de la novela que marcó a generaciones de estudiantes latinoamericanos: El cumpleaños de Juan Ángel, La tregua y ensayos no neutrales: El escritor latinoamericano y la revolución posible; es también el artífice de aquel monumento escritural a la conciencia política que es el poema El Sur también existe.
De un estilo veraz y verdadero, diría que a su obra la distingue un lenguaje sencillo en temas importantes. Su responsabilidad hacia lo humano lo lleva a conformar una de las piezas literarias universales más contundentes en el siglo XX.
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