EVA MARÍA AYALA CANSECO │ CURADURÍA E INVESTIGACIÓN

[…] En adelante, expatriada de la plaza pública y a pleno aire,
la escultura, como las otras artes, se retira a esa habitación
solitaria donde el poeta resguarda sus sueños prohibidos.

Camille Claudel es la primera artífice de esa
escultura interior
[…]

PAUL CLAUDEL (1868-1955), CAMILLE CLAUDEL, ESCULTORA , 1905

Villeneuve-sur-Fère es una pequeña localidad de clima lluvioso y húmedo en la región de Champagne, al norte de Francia. Entre sus bosques sobresale […] la loma de Géyn, el brezal y las arenas blancas con sus rocas fantásticas […] apuntó Paul Claudel, a las que los habitantes del lugar han encontrado figura e historia, como la Cueva del Diablo. En este ambiente de ensueño crecieron Camille, Louise y Paul Claudel. Entre la hermana mayor y el más joven existió una identificación mental y afectiva consolidada por la sensibilidad y el talento de quienes serían artistas finiseculares de relevancia: escultora y poeta.

En Nogent-sur-Seine, los Claudel recibieron una formación atípica: su profesor los educó en latín, ortografía, cálculo y, según rememoró Paul, con textos que no se acostumbraba leer a los niños. En esta ciudad Camille recibió las enseñanzas del escultor Alfred Boucher (1850-1924), su primer mentor, y a quien seguiría a París en 1881, llevándose con ella a su madre y hermanos.

Ahí abrió un taller con amigas inglesas y asistió a la progresista   Academia  Colarossi,

que junto con la Academia Julián recibía pupilas para trabajar con modelos de desnudo masculino.

Durante sus primeros años en la ciudad luz y a través de su mentor, la joven  se acercó durante algún tiempo al grupo de escultores conocidos como los florentinos que seguían a Paul Dubois (1829-1905). Mientras tanto, el futuro poeta estudiaba en colegios laicos y atendió también el Liceo Louis-le-Grand.

Dos años más tarde, Boucher ganó el Premio de Roma y dejó a cargo de sus clases en la academia a su colega Auguste Rodin (1840-1917). La inteligencia precoz, el talento y la belleza de Camille cautivaron al escultor de 43 años. Surgió entre ellos lo que la investigadora Reine-Marie Paris llamó una relación sin precedentes en la historia del arte […]: modelo, colaboradora, amante y musa.

MI PEQUEÑO PAUL

[…] desde 1883 apareció una obra muy superior en donde se anuncia la grandeza del escultor, es el busto de Paul Claudel. La señorita Claudel ha retomado algunas veces el busto de su joven hermano. Tiene en su taller diversos bocetos notables.

MATHÍAS MORHARDT, LE MERCURE, 1898.


Paul fue para Camille cómplice e inspiración. En 1881 hizo el primer retrato de él como un Joven Aquiles. El que se exhibe en Museo Soumaya•Fundación Carlos Slim, Mi hermano como joven romano es un segundo busto que hizo en 1884. En la obra aparece de dieciséis años. En 1905 hizo otra efigie del poeta, ya de treinta y siete años, bigote abundante y gesto serio. El último de sus retratos es el único de vertiente realista, lejos de la imagen de un guerrero latino.

Paul sería conocido como simbolista y defensor de la fe católica. El se llamó a sí mismo un cura fallido tras no concretar su vocación de sacerdocio, seguro de que la carne desea contra el espíritu. Dos años después de que la escultora realizara este busto, el joven poeta vivió un acontecimiento que lo marcaría una misa en la navidad de 1886, cuya experiencia describió así: Tuve de golpe el sentimiento desgarrador de la inocencia, del eterno niño de Dios, una revelación inefable.

Este bronce es huella de dos de los motivos recurrentes de la musa de Rodin: su hermano Paul y la Antigüedad clásica. Del Neoclasicismo esta obra hereda la búsqueda de la factura con gran cuidado técnico –cualidad natural de la artista–; la representación mítica del modelo a la manera de la escultura greco-romana y el tratamiento de los drapeados al estilo de la ropa mojada. Años después, en la versión final de los amantes de El Vals, Claudel retomará este acabado en las telas que envuelven a los enamorados.

 

De esta obra existen dos tirajes en bronce: uno que ha sido llamado «Rothschild» en honor a su dueño, y otro que procede de un yeso con los cabellos más cortos. El busto en Museo Soumaya•Fundación Carlos Slim fue vaciado hacia 1985 por la compañía de Atillio Valsuani –uno de los más importantes fundidores del propio Rodin– en una edición de seis pruebas de artista, siendo este bronce el número IV, firmado «C. Claudel». Mathías Morhardt, amigo y biógrafo de Camille, citó que del retrato existieron varios yesos que fueron propiedad de los amigos de Paul. Uno de ellos, hoy desaparecido, y apodado «dorado», perteneció a Marcel Schowb (1867-1905), compañero de escuela del poeta, quien hizo él mismo el acabado metálico como se haría con un ídolo, escribió el biógrafo Pierre Champion.

La investigadora Reine-Maire Paris supone que el «Rothschild» podría ser una obra en proceso que le daba un aspecto menos infantil y más viril al retratado. Fue común que Claudel variara el peinado de sus esculturas, tal y como sucede en La pequeña castellana, con cinco versiones.

El joven romano héroe no por la fuerza de los músculos sino por la bravura del espíritu, –apuntó el coleccionista Arnaud de la Chapelle– es una obra en que Paul, de dieciséis años, tiene una expresión atípica de su edad: semblante grave y una mirada reflexiva que parece ver hacia el interior. La obra recuerda la idea aristotélica sobre que todos los grandes hombres debían ser melancólicos. Muchos artistas antes que Camille, privilegiaron los gestos y las actitudes de la melancolía como la expresión de un intelecto profundo.

El busto de Paul atrajo la atención de otros artistas, Félix Vallotton (1865-1925) y Henri Dumont lo reprodujeron –cada uno en su estilo– para la Revista L’Art en 1887, cuando el retratado tenía 19 años, tres antes de la publicación de Tête D’Or,  obra que lo lanzaría a la fama.

Una mutua admiración iluminó la juventud de los hermanos Claudel.  Así la describió Paul en su ensayo Mi hermana Camille: Una frente soberbia que corona unos ojos magníficos, de ese azul oscuro tan difícil de encontrar fuera de las novelas […].

 

LOS ÚLTIMOS AÑOS

En Memorias improvisadas escribió: Mi hermana Camille tenía una belleza extraordinaria, además de una energía, una imaginación, una voluntad completamente excepcionales. Y todos esos dones soberbios no sirvieron de nada: tras una vida dolorosa en extremo, desembocó en un fracaso completo.

La inspiración para la primera de las Cinco grandes odas (1936) de Paul Claudel fue un trabajo escultórico: un sarcófago romano que contempló en el Museo del Louvre en París, según anota el investigador Miguel Ángel Flores. Pareciera que cuando el literato redactó ese texto, presagiaría los últimos años de vida de su hermana: Y en efecto miré y me vi solo de repente. / Desprendido, rechazado, abandonado. / Sin obligación, sin tarea, fuera, en medio del mundo […]

A partir de 1906, la escultora destruyó parte de sus mármoles y se aisló en su taller. A raíz de estas conductas, en marzo de 1913 su madre y el médico suscribieron el certificado para que fuera internada. Fue llevada a Ville-Èvrard de donde fue transferida a Montdevergues en 1914.

La producción de la escultora se distingue por el carácter íntimo; sus figuras rebosan de sensualidad, vigor y movimiento. A los grandes temas históricos agregó la dimensión personal; como es el caso de los retratos de Paul como hombre de la Antigüedad. Camille fue mujer moderna que exploró nuevos caminos.

Finalmente y sobretodo, ¿esperaremos al milenio para organizar una exposición de obras de Camille Claudel seleccionadas entre aquellas que contribuyan mejor a restaurar el gusto y los sentidos de estos  tesoros escondidos? Veremos […] una magnífica serie de bustos, como aquel del hermano de la autora, que van de 1884-1886 y 1905.

CLAUDE DEBUSSY, CARTAS A DOS AMIGOS


[1] Cesar | Retrato de Camille Claudel | Papel albúmina | 15.5 x 10.3 cm | Inv. Ph 527 © Musée Rodin, París
Camille Claudel
[2] Mi hermano como joven romano | 1884-1887 | Bronce con pátina café | 50.2 x 43.9 x 28.7 cm
[3] El gran vals | 1893 | Bronce con pátina café y verde | 114 x 106.8 x 51.8 cm
[4] Auguste Rodin | Cabeza de Camille Claudel con gorro frigio | 1884 | Pasta de vidrio | 24.7 x 15.5 x 17.1 cm

 
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