ALFONSO MIRANDA MÁRQUEZ | DIRECCIÓN

En la entrega anterior las estratagemas de Concepción Lombardo la hicieron disfrazarse para el carnaval en el prestigiado Teatro Nacional y así encontrase con Perry, su pretendiente inglés:

[…] me detube delante de él [Perry] y le dije ¿Cómo estas Tenorio1? y Concha? (era yo) ¿como es que has venido y ella no esta aqui? “me han dicho que eres un enamorado crónico y que te gusta enamorar á las muchachas y no casarte con ellas… ¿y Luz y Margarita, y tantas otras? vamos, vamos don Juan! a Luz la de/jaste por Margarita, á margarita por Concha, á Concha ¿por quien la dejaras? pero ten mucho cuidado porque yo la conosco bien y con ella no has de jugar porque es muy capas de calabasones2 que nos los puedes digerir en toda tu vida. Esta broma, y la desemboltura con que fue he/cha interesó á aquella juventud […] les preguntaba yo por sus madres, por sus hermanas y por sus no/vias; esto despertó la curiosidad en todos ellos y comensaron á preguntar á mi compañero [el famoso pintor Juan Cordero] quien era yo; pero el contestaba “No la conos/co, me la han confiado”, pero yo que oia lo que decian les contesté “si tambien á este le se sus secrertos y lo comensé á embromar con una aventura amorosa que habia tenido en Roma, y que por una rara casualidad habia llegado á mis oidos pocos dias antes del carnaval. Perry me quiso ver la mano, me hiso alsar la cortinilla de la careta y examinó mi pañuelo, pero no me pudo conocer! todos aquellos jovenes me ofrecian refrescos, querian bailar con migo, me ofrecian de cenar; pero á todos nos rehusábamos mi compañero y yo. La parte grave era irme de alli sin que me siguieran […]. Con mil trabajos [nos] me/timos entre el gran grupo de gente […] A las dos de la mañana estava en casa muy satisfecha del buen rato que habia yo pa/sado […] Alcabo de unos dias […] recibi a Perry haciendole mala cara y fingiendole gran enfado […]. El nada me contó de la broma que le habia dado, pero se manifestó mas amable que de costumbre con migo […] De acuerdo con el Padre 3 desidí romper mis relaciones con Perry y entrar á un Conven/to para cuidar asi el que me buscara y me viera. Teniamos en el Convento de la Encarnacion dos tias Religiosas primas hermanas de mi ma/dre […]. En el Convento recibian Señoritas de buenas familias, que mediante una módi/ca pension se retiraban á vivir alli con las monjas […].  Llegó el dia fijado para mi entrada […] dejando en casa á Lupe con una carta para Perry en la cual le hacia saber mi resolucion  […] Llegó mi hermana Lupe agitadisima diciendome que Perry estaba en casa, que habia leido mi carta, que le habia asegurado que sus intensiones eran buenas, que habia hecho mil protestasy que habia suplicado me hisiera desistir de mi resolución, pues pronto se uniria á mi […] Bolbimos á casa en compañía del padre Pinzon el cual habló á Perry duramente […]

 

 Perry le aseguró que sus intensiones eran bue/nas y que ya habia escrito á Roma para tratar del permiso para nuestro matrimonio prometiendolo las pruebas de ello. Todo bolvió á entrar en calma, y se puede decir que desde ese momen/to ya era el ingles un pretendiente oficial.

Mientras Concha formalizaba su relación amorosa, se promulgaba la Constitución Federal de 1854 y Miramón, por su parte, se huía de casa en casa del asedio del Gobernador del Distrito, Juan José Baz. 

Una noche en que Miramon se encontraba en casa de don Juan Cervantes jugando tranquilamente el tresillo4, le abisaron que la casa es/taba rodeada de gente de policia […] No cabia duda que alguno de los miembros de la familia habia sido el delator. Miramon acompañado de un buen numero de policias fue conducido á la pricion de la Exacordada5

En 2009 descubriremos a través de la destacadísima pluma de doña Concha Lombardo la construcción del Segundo Imperio Mexicano que también moldeó nuestra identidad.

1 Alusión a las obras españolas El burlador de Sevilla y convidado de piedra, de 1630, atribuida a Tirso de Molina, y al drama de 1844, Don Juan Tenorio de José Zorrilla.
2 Expresión que desde el siglo XVII refiere a los enamorados que abandonaron sus novias. Desde el siglo XIX se usó también dar calabazas.
3 El padre Pinzón era el confesor de Concha y lo había sido también de sus padres.
4 Juego de cartas de la tradicional baraja española, muy popular desde fines del siglo XVIII en el que participan cuatro personas, de las cuales sólo tres intervienen en cada jugada.

5 El cuartel de la Exacordada funcionó como la principal cárcel de la Ciudad de México antes del Palacio Negro de Lecumberri. Se encontraba en la intersección de la calle Exacordada y de la calzada de nuevo México, frente a la Ciudadela.


Memorias manuscritas de Concepción Lombardo de Miramón, “Capítulo III°: Mi juventud, quienes fueron mis verdaderos maestros. Tenancingo, Querétaro, vuelta á México”, Fondo DCCCII-2, T. 1, 1859-1917. Colección del Centro de Estudios de Historia de México CARSO.
La paleografía es autoría de quien escribió este artículo; es literal y respeta la ortografía del documento primario. Las abreviaturas se han desatado y para identificarlas se subrayaron. Las diagonales indican cambio de renglón.


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