Pronto se arrepintió de la renuncia e incluso le escribió una carta a Napoleón donde pedía ayuda en contra de su hijo. Mientras los invasores franceses ocupaban España, la gente apoyaba al príncipe como su legítimo rey. Fernando VII se había ganado el título del Deseado, y pese a que Carlos había firmado un manifiesto en el que declaraba nula la abdicación, trató de que Francia consintiera al nuevo monarca.
Napoleón fingió que reconocía a Carlos IV, por lo que Fernando buscó la forma de entrevistarse con él. Apenas cruzó la frontera, se le prohibió regresar a España y fue obligado a abdicar en favor de su padre. A poco, éste desistió del trono en beneficio de Napoleón, quien a su vez lo cedió a su hermano, José Bonaparte, y toda la familia real española fue llevada a la fuerza a la ciudad francesa de Bayona. Mediante los estatutos firmados en aquella ciudad el 8 de julio de 1808, Napoleón cedió los reinos de España y de las Indias Occidentales a su hermano. El nuevo rey no fue querido en la península y se le aplicó el sobrenombre de Pepe Botella, con base en su supuesto alcoholismo; sin embargo, de acuerdo con sus biógrafos, todo indica que era más bien abstemio o que se cuidaba de no beber en público.
La ausencia de un monarca español en el decadente imperio fue aprovechada por los liberales que pronto buscaron también redactar una constitución. En veinte años cambió la realidad ibérica, y por supuesto, Nueva España no fue ajena a la vorágine de acontecimientos. Para sostener tantas guerras se requirieron grandes sumas de dinero; las colonias en definitiva no querían empobrecerse y menos por mantener a la Madre Patria. |
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El contundente bando emitido por Fernando VII, dirigido desde el extremo andaluz al pueblo de Madrid el 29 de mayo de 1808 –que resguarda el Centro de Estudios de Historia de México CARSO – da cuenta de los trágicos sucesos que atraparían los pinceles de Francisco de Goya y Lucientes: el intento desesperado de los madrileños por evitar la partida clandestina de sus majestades bajo la custodia del ejército napoleónico; les costaría la vida. A doscientos años aún resuena la indignación del pueblo en la Puerta del Sol al descubrir la salida del miembro más pequeño de la familia real, Francisco de Paula: ¡Que os lo llevan!
Bayona es hoy responsable de la transformación americana. Bandos como éste se conocieron y discutieron en el Nuevo Mundo, y en reuniones secretas, además de aprender la cultura ilustrada, las sentencias Vuestra catástrofe, la sangre de Madrid clama Venganza o pelearemos como vosotros hasta morir enardecían al lector cada vez más indignado por un gobierno usurpador. Al mismo tiempo, nuestras realidades latinoamericanas demostraron que podía administrarse y regirse de manera autónoma. Cádiz, por su parte, escribió la primera constitución que rompió con la monarquía absoluta y así Madrid, México, Perú o Colombia la juraron en aras de su independencia…
Ficha técnica:
Bando de Fernando VII al pueblo de Madrid, Distintivo de banda encarnada, Sevilla, 29 de mayo de 1808, Fondo 287, Carpeta III, Legajo 174, Col. Lucas Alamán, Centro de Estudios de Historia de México CARSO. |