El Oratorio


Las casas virreinales y del siglo XIX mexicano poseían un lugar especial dedicado a la oración y el recogimiento. Algunas veces, el oratorio se encontraba en la zona privada de la casa, como la recámara, y en otras ocasiones, era un área especial donde en ocasiones, incluso se llegaron a oficiar misas privadas.

Este espacio sagrado debía contar con los siguientes elementos:

  • Un retablo con pinturas o esculturas de particular devoción para la familia
  • El altar para la celebración del ritual
  • La Magnificat -texto extraído del Evangelio de san Lucas- regularmente
    escrita en un muro, para recordarle al fiel la protección de la Virgen María
  • Cirios o velas como reflejo de la luz divina
  • Uno o varios reclinatorios
  • De acuerdo a las posibilidades se podía contar con reliquias, en torno a las cuales se ofrecía el culto

Como santuarios personales se usaron relicarios y pinturas religiosas en pequeño formato considerados íntimos tesoros que -cerca del corazónbrindaban cobijo y protección a quienes los portaban.

Los temas re resentados fueron: Jesús, pasajes y representaciones simbólicas,Virgen Maria y Advocaciones Marianas, asi como Santos y beatos

Obras del siglo XVI al XX con delicados trabajos en oro, plata, láminas de marfil o metal, cera, carey, madre perla, vitela, madera, yeso, tela, vidrio o papel, muestran la cercanía amorosa entre Dios y los hombres y son testimonios de la religiosidad y fe del pueblo mexicano.




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